jueves, mayo 06, 2010

javier avila matias osorio

domingo, julio 06, 2008

Será que la vida se repuebla a cada instante y en cada instante nos vamos esparciendo de cenizas, de constelaciones inalcanzables que huyen a toda prisa de los recuerdos que luchan por abandonar la conciencia que se levanta impúdica alegando que aquellos sucesos fueron ciertos.
Será que estamos siendo masacrados y la sangre que estamos bebiendo se ha vuelto imperfecta, marchita, envenenada. He absorbido estos días casi obligadamente a fuerza de no mostrar debilidad. Soy un cadáver con conciencia, con media conciencia, recuerdo vagamente que la otra mitad se quedó en tus sábanas.
En días como hoy, lluviosos, fríos, melancólicos, la memoria se empeña en no dormir y, altiva, se enmaraña de ciudades que hemos conquistado a besos, a sangrientos besos hilvanados. En este día casi perfecto siento cómo, temblorosa, tu mano toma la mía y se hacen una, las sumas de dos soledades se congregan en la parsimoniosa oleada de alegóricas fantasías, de tú y de mí en el rascacielos de la hondonada playa del puerto que siempre espera.
Tuvimos temor de acercarnos, de crear un pacto eterno (en ese tiempo creíamos que era eterno) y, lentamente y con la inseguridad de los días que llegaban, nos fuimos entrelazando, hilvanando tu cuerpo al mío, rozando cada espacio que estaba despoblado, dibujando las siluetas a lo largo del espejo empañado del baño que alguna vez fue mío. Y despertamos con la certeza del mundo en nuestros brazos, con la lejanía del adiós esa mañana de junio. Más cercano que antes, el olvido comenzaba, sigilosamente a conquistar el espacio de tu memoria.

lunes, octubre 30, 2006

De otras cuestiones

Cuéntame otra vez esa historia que habla sobre la necesidad de la inconmensurable libertad, esa que se siente al despojarse de la temporalidad… que he olvidado en qué termina.
Creo que nosotros, los pseudo intelectuales, somos quienes estamos aferrados a querer seguir siendo esos que no consiguen dormir por las noches entre el delirio, la suntuosidad y el apogeo de lo que somos y lo que queremos ser.
Cuántas veces hemos intentado subordinar las entrañas al desperdicio que inunda la sinrazón, las millones de compilaciones amorosas nos sumergen en el ideal abstracto de la armonía, ya es tiempo del re-encantamiento, este temor a perder la capacidad de asombro se convierte una y otra vez en la misma necesidad de engaño.
Muéstrame la muerte de nuestros sentidos, la descomunal falta de ese Dios del que todos hablan, pero del que nadie conoce. Enséñame que el tiempo no tiene temporalidad ni imaginación. Llévame de la mano a la adulación torpe del primer momento.

viernes, junio 30, 2006

Sobre verdad y mentira en sentido extramoral (Nietzsche)

Para Nietzsche el conocimiento es parte del Intelecto Humano, éste es añadido como recurso de los seres, para conservar un minuto en la existencia.
El intelecto es el medio de conservación del individuo, en el cual se desarrollan sus fuerzas principales fingiendo, aquí el engaño y la mentira son ley, por lo que es necesario el surgimiento de una inclinación hacia la VERDAD.
El individuo utiliza el intelecto generalmente para mentir, el hombre utiliza un tratado de paz, el cual es el primer paso del impulso hacia la verdad. En este momento se fija lo que ha de ser verdad, se crea una designación de las cosas uniformemente válida y obligatoria, en la que el lenguaje proporciona las primeras leyes de verdad. Es en este punto en donde, a criterio del autor, se origina el contraste entre VERDAD Y MENTIRA.
El hombre desea las consecuencias agradables de la verdad, es decir, aquéllas que mantienen la vida. La "cosa en sí" es totalmente inalcanzable y no es deseable en absoluto para el creador del lenguaje, creemos saber algo de las cosas mismas, pero sin embargo, no poseemos más que metáforas de las cosas, que no corresponden en absoluto a las esencias primitivas.
Toda palabra se convierte en concepto, todo concepto se forma por equiparación de casos no iguales. La omisión de lo individual y de lo real es lo que nos proporciona el concepto, del mismo modo que también nos proporciona la forma, mientras que la naturaleza no conoce ni formas ni conceptos, asimismo tampoco ningún tipo de géneros.
¿Qué es entonces la verdad?, Son ilusiones de las que se han olvidado que lo son. No sabemos de donde procede el impulso hacia la verdad, pues hasta ahora solamente hemos prestado atención al compromiso que la sociedad establece para existir. Gracias al hecho de que el hombre se olvidó de sí mismo como sujeto y, por cierto, como sujeto artísticamente creador, vive con cierta calma. Si pudiera salir de los muros de esa creencia, acabaría la"conciencia de sí mismo". Al hombre le cuesta reconocer que no existe otro mundo diferente al propio, aquí entra en juego las percepciones, mas aún la "percepción correcta" (medida de la que no se dispone), es decir, la expresión adecuada de un objeto en el sujeto.
Toda percepción comienza con la producción de metáforas sobre las cuales se construye el edificio de los conceptos. En la construcción de los conceptos trabaja el lenguaje, el hombre adquiere conciencia de sí mismo y de sus actitudes por obra de los conceptos, es decir, el hombre tiene conciencia de sí mismo, a medida que reconoce los conceptos y los asimila en su intelecto para tener una mejor percepción de la VERDAD...

sábado, marzo 11, 2006

Desadaptados

por momentos nos preguntamos si la desadaptación es el lugar de encuentro (mantal) de los adolescentes...de kienes huyen de una realidad desconcertante...
podriamos adjudicárselo a la locura...
a la risa perdida entre el llanto inmanente de quien ha muerto...

de uno u otro modo...por verdad o farsa...todos nos hemos sentodo desadaptados...

locos

inconcientes...

y sobrellevamos la carga de la familia a cuestas...

de los amigos (que no siempre necesitamos)

de los sueños...


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